Manejo del EstresTodos experimentamos algo de estrés en nuestras vidas todos los días, pero si estás tan preocupado que pierdes el sueño, y tienes dificultades para  concentrarte en tu trabajo, entonces es hora de entrar en acción. La preocupación y el miedo son emociones fuertes, y si no se tratan, a menudo conducen a la ansiedad, e incluso a la depresión. ¿Cómo vencerlos? Lee a continuación.

 

Lo primero que debes recordar es que, al igual que una semilla no crece sin alimentarse de tierra y agua, la ansiedad no crecerá si le
cortas el alimento. 
La ansiedad es causada por un intenso temor o preocupación acerca de un posible resultado. Estos son pensamientos que ocurren en tu cabeza de manera descontrolada. La única manera de controlar tu ansiedad es controlando tus pensamientos.

 

Trata de recordar una ocasión cuando te preocupaste mucho. ¿Fue el miedo el fundamento de esa preocupación? ¿Cuánto tiempo desperdiciaste agonizando sobre algo que en realidad nunca ocurrió? Está bien tener un poco de ansiedad. Todos la tenemos. El problema serio es cuando la preocupación comienza a controlar tu vida, a causa del miedo de lo que podría ocurrir.

 

Cuando joven pasé las 4 peores semanas de mi vida, con una  preocupación inmovilizante. Con mis amigos habíamos decidido festejar la graduación de 3 de ellos. Y el día escogido, era el cumpleaños de mi mejor amigo Rubén. Yo estaba encargado de llevar las bebidas para todos. Pero ese día, mi mente se ocupó solo de mi problema de muelas. ¡Olvidé la cita! Pensé que mis amigos me odiaban. Me alejé y encerré en mi casa, mientras el miedo de lo que ellos podrían hacer en contra mío crecía. No me animaba a mirar a ninguno a la cara. Suponía que al primer encuentro recibiría una cantidad de insultos y desprecios. Más pasaba el tiempo, y el monstruo crecía.

 

Sin embargo mi preocupación desapareció cuando me encontré casualmente con Rubén, que con alegría me contó las alegrías
del día en cuestión.

¿Y las bebidas? ¿Y mi ausencia? Ah, Rubén me contó que se habían enterado de mi cita con el dentista, de modo que asumieron que yo no podría ir. Grrrrrr.

 

La preocupación nunca ha resuelto nada. Debido a que la preocupación es una forma de temor y de miedo intenso, puede paralizarte. Es que la ansiedad en realidad puede hacerte tener miedo de tomar una decisión, y te impide resolver los problemas. En vez de hacer lo que debes hacer, en vez de decidir entrar en acción, te ocupas de repetir una y otra vez en tu cabeza el resultado negativo que estás imaginando. El temor crea en tu mente una realidad “virtual” que produce temor adicional.

 

Si realmente tienes un problema, más importante que pensar en él y preocuparte, es enfocarte en resolverlo. Si no lo puedes arreglar, entonces preocuparte por lo que ocurrirá mañana, no logrará nada, excepto echar a perder el día de hoy. Preocuparte nunca arregló nada.

 

La ansiedad puede convertirse en un círculo vicioso que se alimenta a sí misma. La única manera de superar la ansiedad, es superar el miedo, y esto se logra al cambiar tu proceso de pensamientos. En lugar de tener una mente llena de miedo, llena tu mente de esperanzas y de resultados favorables. Los eventos rara vez resultan tan terribles o maravillosos como nos imaginamos que lo harán. Nuestros  pensamientos tienden a magnificar y llevarnos a los extremos, mientras que la vida real por lo general se encuentra en algún punto intermedio.

 

Concéntrate en lo positivo y cuando sientas que cualquier negatividad te arrastra hacia ese proceso de pensamiento preocupante, recházala y vuelve a los aspectos positivos. Es como un tire y afloje: o controlas la ansiedad, o la ansiedad te controlará a ti. Comienza con pequeños problemas, para luego trabajar con los más grandes, siempre imaginando un resultado positivo. Una vez que puedas mantener estos resultados positivos en tu mente, entonces estarás listo para comenzar a hacer, para empezar a tomar las medidas positivas adecuadas para hacer que aquello suceda. La cura para la ansiedad comienza como un pensamiento, y luego se abre paso y desencadena una acción positiva.

 

Si estás enfocado en una cantidad de preocupaciones que te
sobrepasa, es hora de descartar algunas de ellas, o conseguirte hombros más grandes.

¿Te animas? Yo se que sí.

Escribe tu preocupación, de manera resumida, y a continuación escribe todas las ideas positivas (al menos 7 ideas) que hacen que preocuparte sea una tontería.

Podrías escribir algo como: “Estoy preocupado porque rindo la
próxima semana en la universidad, y me irá mal”.

Luego continúa con las ideas positivas: “En realidad no será así, pues he estudiado bastante. Aparte todavía falta una semana, y puedo repasar. También el profesor dio su correo electrónico para evacuar dudas. Y esta materia es una de las que más he disfrutado, por lo que no tendré problemas…”, etc.

 

Tú lo puedes hacer. Estaré gustoso de leer tus motivos de  preocupación y la forma en que la resuelves en tu mente. Escríbela en la zona de comentarios.

 

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